Primer Resumen - Club de Lectura Mujeres de Pacto: Crezcamos en sabiduría, Cómo construir una verdadera fe de David Roper

viernes, 3 de enero de 2020



Resumen del Club de Lectura: Mujeres de Pacto, con el libro: Crezcamos en Sabiduría. de David Roper.

Este libro está basado en la Epístola de Santiago y el autor nos cuenta en la introducción:

SANTIAGO SIGUE RÁPIDAMENTE DE UN CONCEPTO ESCRUTADOR A OTRO EN LO QUE HOY DÍA DENOMINARÍAMOS "UN RAUDAL DE CONCIENCIA" , TOCANDO UN TEMA, ILUMINÁNDOLO, EXPANDIÉNDOLO, APLICÁNDOLO Y LUEGO MOVIÉNDOSE A OTRO PENSAMIENTO, PROVOCADO POR UNA IDEA QUE SE ASOCIA ELLA MISMA EN SU MENTE.

SIN EMBARGO, A PESAR DE LA TENDENCIA DE SANTIAGO A DISTRAERSE UN POCO Y CAMBIAR RÁPIDAMENTE DE UN TEMA A OTRO, HAY UN TEMA CLARO QUE SE ABRE CAMINO A TRAVÉS DE LA TRAMA DE SU ESCRITURA. ES ESA PALABRA ANTIGUA Y BUENA, SANTIDAD. SANTIAGO NOS HACE SER "SANTOS" COMO DIOS ES SANTO.

SANTIDAD ES UNA PALABRA ABURRIDA EN LA ACTUALIDAD, SIN EMBARGO LA VERDADERA SANTIDAD, NO ES PARA NADA ABURRIDA. ES FASCINANTE Y SORPRENDENTE.


Primer Capítulo

Santiago: Siervo del Señor

Las personas humildes y modestas siempre han sido los mejores mentores. No persiguen su grandeza. No se pavonean ni tratan de ser centros de atención. No "tratan con prepotencia a quienes se les ha encomendado, sino que les sirven de ejemplo". Miran con honestidad sus debilidades y su propia necesidad de perdón. Son dóciles, se dejan enseñar y de ese modo son mas conocedoras. Aprendamos de esas personas porque son como Jesús, "mansos y humildes".
Nunca piensen que ustedes al humillarse cuentan con menos poder para el bien. por el contrario, al humillarse ustedes mismos están imitando y usando el mismo método que Jesús usó.

La obediencia es esencial para los maestros porque es el fundamento de la comprensión y entendimiento espiritual. Además, la obediencia es necesaria porque es el cimiento de todo poder espiritual. La autoridad no se gana por medio de educación, personalidad, intelecto, experiencia o promoción, sino por una voluntad de obedecer. Incluso, Jesús dijo: "Si no hago las obras de mi padre, no me creáis" (Jn. 10:37).

Habitus practicus, es una frase antigua del Latín que sugiere el hábito de proclamar la verdad sin temor ni favoritismo y una disposición a padecer las consecuencias de esta proclamación.
Este habitus practicus se ve en Moises al soportar a un pueblo refunfuñón e ingrato durante 40 años. En la exhortación de Jesús a todos los discípulos a vivir como "ovejas entre lobos" ; a su invitación al discipulado: "si alguno quiere venir en pos de mi, nieguese a si mismo, y tome su cruz y sígame".

Un indicio de integridad es la disposición de perderlo todo por aquello en lo que uno cree. Jacobo (Santiago) lo perdió todo. EL habla de esas verdades instintivas y esenciales que nos posibilitan como seres humanos asociarnos unos con otros en amabilidad, cortesía, fidelidad, amor y deleite.

Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en la dispersión: Salud.
---Santiago 1:1

El autor es claro en darnos los primeros pasos para crecer en sabiduría:
  • Humildad
  • Obediencia
  • Habitus practicus
  • Integridad


Hoy pidamos juntas al Señor nos de un corazón humilde, obediente e íntegro con la capacidad de proclamar la verdad de Cristo sin temor. Amén.


HERMANOS MÍOS, TENED POR SUMO GOZO CUANDO OS HALLÉIS EN DIVERSAS PRUEBAS, SABIENDO QUE LA PRUEBA DE VUESTRA FE PRODUCE PACIENCIA. MÁS TENGA LA PACIENCIA SU OBRA COMPLETA, PARA QUE SEPÁIS PERFECTOS Y CABALES, SIN QUE OS FALTE COSA ALGUNA. SANTIAGO 1:2-4
El dictamen de Santiago, yo lo denomino: "Padecer nos hace madurar". El dolor, lejos de ser un obstaculo para nuestro desarrollo y crecimiento espiritual, es su condición, el medio por el que obtenemos las virtudes y gracias decisivas que anhelamos y por las que hemos orado tanto.
Santiago describe nuestras tribulaciones como "la prueba de nuestra fe.
Cuando se nos presenta un problema tenemos dos opciones. Podemos verlo como una instrucción, un ultraje o podemos verlo como una oportunidad para responder a él con una obediencia especifica a la voluntad de Dios. Esta es esa virtud fuerte que Santiago denomina "paciencia".

La paciencia es una larga obediencia en la misma dirección.
Como escribió Oswald Chambers: Decidir sufrir no tiene sentido alguno; decidir la voluntad de Dios en medio de nuestro padecimiento tiene todo el sentido del mundo.
Dios nos está creando ahora; solo estamos a medio terminar. Pero Él obra usando cada artilugio, incluso el dolor, para lograrlo. No debemos pelear por lo lo que Él hace, sino soportar nuestra porción de padecimiento, no esforzarnos ansiosamente para dar lo mejor de sí, sino encontrarle la lección a cada pesar y encontrar en la Palabra de Dios el acto correspondiente de obediencia que requieren las circunstancias, luego pedirle a Dios que nos muestre cuál es su voluntad y cómo podemos obedecerlo.

PORQUE TÚ NOS PROBASTE, OH DIOS; NOS ENSAYASTE COMO SE AFINA LA PLATA. NOS METISTE EN LA RED; PUDISTE SOBRE NUESTROS LOMOS PESADA CARGA. HICISTE CABALGAR HOMBRES SOBRE NUESTRA CABEZA; PASAMOS POR EL FUEGO Y POR EL AGUA, Y NOS SACASTE A ABUNDANCIA. SAL. 66:10-12

Nuestra dura prueba puede ser una vocación a mostrar osadía frente a gran oposición o a mostrar dulzura ante un empeoramiento prolongado. En cualquier circunstancia, Dios esta con nosotros.
La palabra de Dios nos sobreviene en el quebranto de nuestra salud, en la desintegración de nuestra personalidad, en la destrucción de nuestro matrimonio, en el desmoronamiento de nuestras amistades y en los fragmentos de nuestros sueños deshechos. Nos rodea aguardando la grieta más pequeña por la que pueda entrar.
Por ende, "considéralo puro gozo...siempre que enfrente pruebas de muchos tipos". ¡Alégrese! ¡Cante! ¡Regocíjese! Dios está haciendo de usted algo mejor de lo que usted haya creído posible.

Oremos hoy para que cada prueba sea llevada por nosotras con la paciencia que Dios puede poner en nuestros corazones y para que podamos ser mujeres sabias y aprender de cada una de esas pruebas lo que Dios tiene para nosotras. Amén.


Y SI ALGUNO DE VOSOTROS TIENE FALTA DE SABIDURÍA, PÍDALA A DIOS, EL CUAL DA A TODOS ABUNDANTEMENTE Y SIN REPROCHE, Y LE SERÁ DADA. PERO PIDA CON FE, NO DUDANDO NADA; PORQUE EL QUE DUDA ES SEMEJANTE A LA ONDA DEL MAR, QUE ES ARRASTRADA POR EL VIENTO Y ECHADA DE UNA PARTE DE OTRA. NO PIENSE, PUES, QUIEN TAL HAGA, QUE RECIBIRÁ COSA ALGUNA DEL SEÑOR. EL HOMBRE DE DOBLE ÁNIMO ES INCONSTANTE EN TODOS SUS CAMINO. SANTIAGO 1:5-8



Anhelamos ser "perfectos y cabales sin que nos falte nada" (Stg.1:4), aún así nos damos cuenta de que somos tan tontos, fundamentalmente en momentos de desasosiego y tribulaciones. Sin embargo, Dios tiene paciencia con nuestras tonterías. Podemos pedir sabiduría cuando la necesitemos y se nos concederá "abundantemente y sin reproche", como expresa Santiago. "Dios nos da sin burlarse [mofándose de nosotros por errores vergonzosos]", fue la traducción pintoresca y exacta que Juan Buyan hizo de la promesa de Santiago.

¿Y cómo luce la sabiduría? Bueno, para comenzar (y solo para comenzar) es razonable, flexible, perdonadora, apacible, afectuosa, dada a visitas amistosas, pequeños actos de cortesía y palabra amables. No es sagaz ni santurrona. Es humilde, transparente, sencilla, delicada, misericordiosa hasta los tuétanos. La sabiduría, como diría Salomón, ilumina nuestro rostro (Ec. 8:1)

La sabiduría se encuentra fuera del alcance de la determinación humana. No está en nosotros ni alrededor nuestro, "viene de lo alto", como afirmaría más tarde Santiago (Stg. 3:17). Debemos "pedir" sabiduría.

Dios no se satisface en salvarnos solo de este mundo. Él quiere cambiarnos, hacernos reales en la justicia que hay en su Hijo. El único camino al cambio real es pedir su ayuda.

Jesús oró en el momento de su mayor prueba: "No mi voluntad, más hágase la tuya". En medio de todos nuestros problemas, cuando pidamos la sabiduría de la voluntad de Dios debemos, como nuestro Señor, estar dispuestos a ello.

Dios nos llevará en sus brazos hasta que podamos andar, y nos llevará a sus brazos cuando no podamos andar. Pero Él no nos llevará en sus brazos si no queremos andar.

A pesar de nuestra insensatez pecaminosa Dios nos ama con un afecto intenso y ardiente que nos puede liberar si tan solo nos sometiéramos a Él. Su amor puede convertir la naturaleza más difícil en un milagro de belleza asombrosa.

Oremos para que Dios nos de sabiduría en medio de nuestras tribulaciones, pidamos a el Señor humildad para aceptar que nuestras fuerzas no son suficientes sin su respaldo, sin ese respaldo que nos da la sabiduría que hay en la palabra de Dios. Amén.


Capítulo: El pobre rico y El rico pobre

El sol sale con calor abrasador, la hierba se seca, su flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todas sus empresas. Santiago 1:11
Aquí Santiago compara el periodo de nuestra vida con un ramillete de flores que se marchita y muere en el viento.
Arruinamos nuestra vida tratando de acumular dinero. Arruinamos nuestras vacaciones, salud, matrimonio, hijos y amistades, y ¿por qué? Al final nos marchitamos y morimos y dejamos nuestras riquezas. Es por eso que el dinero, no importa cuanto tengamos, es una mala inversión.

Sin embargo, hay más sobre el dinero que el simple hecho de dejarlo. El mayor problema es que puede arruinarnos la vida en este instante. Nos hace creer que el dinero, cuando tengamos suficiente, nos hará seguros e importantes.

El dinero sí habla, pero mayormente nos miente. En verdad no es cierto que el dinero nos hará sentir más seguros y exitosos. Los adinerados saben que no es cierto: "Nunca basta con lo que se tiene". Tener dinero es solo una incitación a tener más.

El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación; pero el que es rico, en su humillación. Santiago 1:9-10

LA POBREZA NOS PUEDE ENRIQUECER PORQUE EN ELLA APRENDEMOS EL SECRETO DE LA VERDADERA RIQUEZA. SER RICO NO SE TRATA DE TENER DINERO: "ES UN ESTADO DE ÁNIMO". HAY UNA RIQUEZA QUE NOS DEJA EN UNA POBREZA EXTREMA Y UNA POBREZA QUE NOS HACE FABULOSAMENTE RICOS.

Pero peor aún, el amor por el dinero alejara nuestro corazón de Dios. "Ninguno puede servir a dos señores", dijo Jesús. "Porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro" No podéis servir a Dios y a las riquezas" Mateo 6:24. Si pensamos en el dinero todo el tiempo, con el tiempo, no pensaremos en Dios.

Las riquezas destruyen nuestro apetito natural por Dios.

Dios en su misericordia hará una de dos cosas por nosotros: Él nos dará dinero y nos dejará con una decepción desgarradora por el dinero o Él ns lo quitará todo. De cualquier forma, Dios está obrando, humillandonos, quitándonos la preocupación de las riquezas, librándonos de nuestra ataduras a "los juguetes terrenales y placeres materiales"

EL POETA DE ISRAEL ESCRIBIÓ INSPIRADO EN SU POBREZA:

CON TODO, YO SIEMPRE ESTUVE CONTIGO; ME TOMASTE DE LA MANO DERECHA. ME HAS GUIADO SEGÚN TU CONSEJO, Y DESPUÉS ME RECIBIRÁS EN GLORIA...¿A QUIÉN TENGO YO EN LOS CIELOS SINO A TI? Y FUERA DE TI NADA DESEO EN LA TIERRA...PERO EN CUANTO A MÍ, EL ACERCARME A DIOS ES EL BIEN. SALMOS 73:23-28


Oremos para que el Señor nos supla con todas sus riquezas que son más que materiales, si Dios es el dueño del oro y la plata, por qué nos tenemos que afanar aquí en la tierra por estar en abundancia? Oremos para que Dios nos de la vida digna que merecemos por ser sus hijas, sin pensar en que los lujos nos darán lo que solo Dios puede darnos: felicidad! Amén.

CREZCAMOS EN SABIDURÍA, CÓMO CONSTRUIR UNA VERDADERA FE DE DAVID ROPER.

¿Por qué nos acecha la tentación?

La vida es tentación.
Las tentaciones al pecado de seguro vendrán. dijo Jesús.
Dios nos podría liberar de tal seducción, pero ha determinado no hacerlo, por una buena razón: Dios permite la tentación al pecado, dijo Agustín, para transformarla en un bien mayor.
Aunque Dios permita la tentación Él no es la fuente de la misma, nos asegura Santiago. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie. (Santiago 1:13)

Somos tentados cuando somos "atraídos y seducidos" por nuestra propia concupiscencia, nuestros anhelos por algo parte de Dios o algo más de lo que Dios ha decidido concedernos.
La tentación se convierte en pecado solamente cuando nos imaginamos el acto y nos entretenemos con gran placer con las imágenes.
Entonces se activa la voluntad, asentimos a os impulsos del pecado y actuamos en consecuencia, la que a su vez nos predispone al pecado habitual y continuo.

Así es como la tentación da a luz al pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte [del alma]

Jesús describió a satanás como un "mentiroso y homicida" Juan 8:44, un maníaco homicida y artero semejante al Dr. Hannibal Lecter, psiquiatra convertido en asesino psicópata en el Silencio de los inocentes. A Lecter lo llamaban "Hannibal el caníbal" porque se comía a sus víctimas. Asimismo satanás anda merodeando, buscando a quien devorar 1P. 5:8. Es un depredador siempre al acecho, sediento de carne y nosotros somos su presa.

Satanás no pretende nada bueno. Dios, por el contrario, no pretende nada más que el bien, y no tiene nada más guardado que el bien para nosotros: Toda buena dádiva y don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

Por medio de la verdad Dios nos hizo nacer... para que seamos primicias de sus criaturas (santiago 1:18). Esta es otra forma de decir que los propósitos de Dios son completamente buenos. A diferencia de satanás que quiere tomar vidas, Dios anhela dárnosla.

¿Cómo, entonces, podemos evitar caer en manos de la amenaza y el engaño de satanás? Prestando atención a la palabra de Dios. Así es como funciona.
Debemos hacerle frente a cada una de las mentiras de satanás con verdad,
Hágale frente inmediatamente con la Palabra de Dios y despídalo, como despediría a algún vendedor ambulante detestable, antes de que ponga un pie en la puerta.

La estrategia de satanás era provocar la desobediencia de Jesús, pero a cada intento de satanás El Señor le respondió con una frase específica: "Escrito está..." En cada caso Él contraatacó el engaño de satanás con una verdad correspondiente y se sometió humildemente a la misma.

Satanás tiene una parte vulnerable débil y desprotegida: "Es vulnerable a la Palabra de Dios". Con ese fin debemos entregarnos a conocerla, guardandola en nuestro corazón (Salmos 119:11), meditando sobre ella de día y de noche (Salmo 1:2), permitiendo que "more en abundancia [en nosotros]" (Col. 3:16). El poder de satanás se basa en el engaño; nuestra arma es la verdad. "Nuestra defensa es segura".

Cuando satanás comienza a cantar suavemente una de sus tonadas seductoras y fatales, cante para sí la letra de la Palabra de Dios, "cantando y alabando al Señor en vuestros corazones" (Ef. 5:19). Y luego sométase a esa Palabra.

ESTA ES "LA SALIDA" DE PABLO (1CO. 10:13). ESA ES LA ÚNICA MANERA DE VENCER.

Hoy oremos hermanas por que Dios siempre pueda librarnos de la tentación y maldad del maligno a través de Su Palabra, roguemos a Dios que ponga en nuestra alma esa hambre de Su Palabra para vivir ancladas en ella. Amén.

La Ley que nos libera

No basta solamente con conocer la Palabra. Debemos "escucharla" y "hacer lo que dice".
Lo que distingue la palabra es el cambio que logra en nosotros, pero para que se note su distinción debemos decidir si la recibimos con humildad o nos opondremos a ella.


La manera de crecer en gracia es ser "pronto para oír", para oír lo que Dios nos dice. Esa es la idea que Santiago compara con ser "tarde para hablar" es decir, conversar sobre la Palabra de Dios, analizándola, examinándola, abstrayéndola, mientras tanto edificando muros de orgullo y raciocinio para que el corazón permanezca independiente. "Decir y no hacer" como deben saber, es una de los temas predominantes de Santiago.

Creemos en la Palabra, pero no pensamos en función del arrepentimiento, fe y obediencia. Una lectura así, insite Santiago es totalmente peligrosa.
El problema es que mientras más lejos de nuestra voluntad mantengamos la Palabra, más teórico, abstracto y distante se vuelve Dios.

LA VERDAD SÍ EXIGE CIERTO ANÁLISIS Y ENTENDIMIENTO, PERO NO TANTO COMO PENSAMOS. HAY UN ORDEN EN LA FORMA EN LA QUE DIOS REVELA LA VERDAD Y ESE ORDEN ES INMACULADO. ÉL HABLA; NOSOTROS OBEDECEMOS; ÉL EXPLICA, QUIZÁS.

Debemos obedecer entendamos o no. Debemos poner fin a nuestra queja inquieta y charlatana sobre la Palabra de Dios y "aceptarla humildemente"

Lo que Santiago quiere decir es lo siguiente: "Si nos cubrimos leyendo la Palabra sin que esta nos haya cambiado, puede ser que haya alguna indisposición en nosotros a dejar que Dios repare todo lo que es indigno y erróneo. La desprevención y la resistencia atan sus manos.
Dios puede entonces usar su Palabra para investigar y hurgar en nuestro orgullo, avaricia, codicia y pensamientos de odio, rencores e indiferencia hacía la necesidad humana.
Él puede corregir todo hábito dañino, toda mala actitud, toda perspectiva y perturbadora toda manera destructiva de relacionarse con otros.

Si nos entregamos en la manos de Dios, Él puede y comenzará a cambiarnos.

La libertad no es el poder de hacer lo que queremos. (ese es el peor tipo de esclavitud). Es el poder de hacer lo que debemos, de ser como Dios en todo cuanto hacemos y decimos.
La Palabra llevará a cabo su obra si la recibimos con un "corazón noble y bueno" (Lc. 8:15).

Para la planta, no poder producir fruto no es un castigo infringido sobre ella, sino una desviación infeliz del propósito para el que fue creada. Lo mismo sucede con nosotros. La resistencia a la Palabra de Dios quiere decir que no cumplimos el propósito para el que que fuimos creados, nuestra libertad, nuestro fruto, nuestra plenitud.

Oremos para que Dios nos de un corazón dispuesto a cumplir y obedecer Su Palabra en nuestras vidas. Amén.






Besos y abrazos,

Maykela



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